La artrosis es una enfermedad reumática y crónica que lesiona el cartílago articular. En España la sufre más del 10% de la población, la mayoría mujeres.
Es importante diferenciarla de la artritis, ya que en ésta es la inflamación la causante de la enfermedad y en la artrosis es el “desgaste”.
Se localiza en la espalda, en la zona de la columna cervical y lumbar, dedos y manos, rodillas, cadera y hombros.
Las articulaciones son la conexión entre dos huesos y permiten el movimiento, cuando se dañan por el uso, el cuerpo intenta reparar los cartílagos produciendo más colágeno entre otros.
El dolor en las articulaciones impide que se puedan realizar actividades cotidianas como cerrar las manos para coger objetos, doblar las rodillas para subir escaleras o agacharse y levantarse por ejemplo.
AYUDAS CONTRA LA ARTROSIS
Para el dolor: harpagofito
Esta planta se recolecta en los desiertos arenosos de África del Sur y en Namibia. Las raíces se utilizan para la elaboración de cápsulas que contienen los principales ingredientes activos: harpagósida, harpágida y procumbida, sustancias antiinflamatorias y analgésicas.
Un estudio publicado el año 2003 muestra una reducción significativa del dolor y los síntomas de artrosis en 75 pacientes tratados con harpagofito. El dolor se redujo entre un 25% y un 45%, mientras que la movilidad aumentó en el mismo porcentaje. (1)
Si consideramos los resultados de todos los estudios realizados sobre este tema, el harpagofito tendría el mismo nivel de eficacia que los medicamentos convencionales para calmar la inflamación y el dolor provocado por la artrosis.
Ácidos grasos Omega-3
Los Omega-3 son una familia de ácidos grasos que se encuentran en vegetales de hoja verde, en determinados frutos secos (en especial las nueces), pescados grasos (anchoa, arenque, caballa, sardina, salmón), en las semillas de lino y en los aceites de colza, nuez y lino.
Una vez absorbidos, estos ácidos grasos generan sustancias que tienen potentes propiedades antiinflamatorias.
Desde 1998, el Dr. Bruce Caterson, de la Universidad de Cardiff (Gales), y su equipo trabajan apasionadamente estudiando los beneficios potenciales de los suplementos de Omega-3 sobre la artrosis. Después de varios y prometedores experimentos de laboratorio sobre tejidos de cartílago con artrosis, estos investigadores han publicado los resultados de su primer estudio en el ser humano.
Y estos resultados han resultado ser extraordinariamente prometedores. En el estudio participaron 31 personas con artrosis y en espera de una operación para la colocación de una prótesis total de rodilla. La mitad de los participantes tomó 2 veces al día, entre 10 y 12 semanas antes de la operación, 2 cápsulas con 1 gramo de aceite de hígado de bacalao enriquecido con ácidos grasos Omega-3. La otra mitad tomó un placebo. Todos los pacientes se sometieron a su operación y, después de ésta, se analizaron los cartílagos.
¿El resultado? En el 86% de los casos del grupo de pacientes que había tomado Omega-3, no había rastro (o muy poco) de las enzimas que destruyen el cartílago, frente al 26% de los casos del grupo que tomó placebo. Según el profesor Bruce Caterson, “esto significa que un suplemento de ácidos grasos Omega-3 puede reducir o incluso detener el deterioro del cartílago y reducir la inflamación y el dolor que acompañan a la artrosis”.
Cúrcuma
La cúrcuma es un antiinflamatorio natural. Las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma ayudan a frenar la producción de citoquinas inflamatorias, suprimen la actividad metabólica de los condrocitos (células óseas) (a) y previenen la degradación del cartílago que ocurre en la artrosis.(b)
(a) Chin KY “The spice for joint inflammation: anti-inflammatory role of curcumin in treating osteoarthritis.” Drug Des Devel Ther. 2016 Sep 20;10:3029-3042.
(b) Liu J, He X, Zhen P, Zhou S, Li X. “Inflammatory cytokines and oxidative stress markers in the inhibition of osteoarthritis by curcumin” Zhejiang Da Xue Xue Bao Yi Xue Ban. 2016 May 25;45(5):461-468
La curcumina y otros curcuminoides presentes en la cúrcuma son antioxidantes naturales y ayudan a mejorar las defensas antioxidantes en pacientes con osteoartritis. Esto puede aliviar indirectamente los síntomas.
Las investigaciones prueban que la curcumina es un agente que protege la salud ósea y previene la degradación del cartílago. Actúa sobre varias enzimas y proteínas ayudando a prevenir la muerte celular de las células óseas y del cartílago.(c)
(c) Henrotin Y, Clutterbuck AL, Allaway D, Lodwig EM, Harris P, Mathy-Hartert M, Shakibaei M, Mobasheri A. “Biological actions of curcumin on articular chondrocytes.” Osteoarthritis Cartilage. 2010 Feb;18(2):141-9
La cúrcuma y su principio activo la curcumina son calmantes naturales. Reducen la inflamación, actúan sobre las vías de opioides endógenos y sobre mecanismos de señalización de nervios para aliviar el dolor.
Se realizó un estudio (e) en el que se investigaba el efecto del extracto de cúrcuma en la osteoartritis. Un grupo de pacientes recibió 1500mg de extracto de cúrcuma al día y el otro grupo recibió 1200mg de ibuprofeno (un calmante común) al día.
El estudio duró 4 semanas. Se observó que el extracto de cúrcuma era tan efectivo como el ibuprofeno para atenuar el dolor y la rigidez en pacientes con artrosis.
Sin embargo, hubo dolor abdominal y malestar gástrico significativo en el grupo que recibió ibuprofeno. Esto no se observó en el grupo que recibió cúrcuma como tratamiento.
Los investigadores concluyeron que la cúrcuma era una alternativa más segura y efectiva que los habituales AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) para tratar la artrosis.
(e) Kuptniratsaikul V, Dajpratham P, Taechaarpornkul W, Buntragulpoontawee M, et al. “Efficacy and safety of Curcuma domestica extracts compared with ibuprofen in patients with knee osteoarthritis: a multicenter study.” Clin Interv Aging. 2014 Mar 20;9:451-8.
Reparar el cartílago: glucosamina y condroitina
En el cartílago, usted tiene “moléculas esponja” que atraen y retienen el agua, lo que garantiza la flexibilidad y la elasticidad de los tejidos de las articulaciones. Estas moléculas se denominan proteoglicanos. Sin ellas, el cartílago sería incapaz de absorber los golpes, se agrietaría, se rompería y se desgastaría por completo.
Para que las células de las articulaciones puedan producir proteoglicanos, necesitan dos sustancias: la glucosamina y la condroitina.
Los investigadores han descubierto que se obtienen resultados mucho mejores al proporcionar directamente a los condrocitos la glucosamina y la condroitina en forma de suplementos que se toman por vía oral. Estas sustancias pueden en algunos casos estimular la producción de proteoglicanos y normalizar el metabolismo del cartílago. De esta forma, éste último no sólo deja de degenerarse, sino que puede reconstruir nuevo cartílago.
Desde hace más de 20 años, la mayoría de estudios concluyen demostrando la eficacia de los suplementos de glucosamina para aliviar el dolor en caso de artrosis leve o moderada. Esta mejoría aparece en un plazo de 2 a 8 semanas y persiste durante varias semanas más después de interrumpir el tratamiento. Esto se debe al efecto antiinflamatorio de la glucosamina. (2)
Por otra parte, y aquí radica su interés en relación con los tratamientos antiinflamatorios, la glucosamina podría estabilizar en algunos casos el proceso de destrucción del cartílago. Dos estudios realizados en personas con artrosis en las rodillas pusieron de manifiesto que tomar diariamente 1.500 mg de sulfato de glucosamina durante 3 años permite detener la progresión de la enfermedad. (3) (4)
Además, no se observaron efectos secundarios significativos.
¿Y la condroitina? los estudios clínicos de los que disponemos sugieren que puede aliviar el dolor. También puede contribuir a detener o ralentizar la progresión de la enfermedad.
En un estudio controlado doble ciego, los investigadores analizaron a 120 personas con artrosis de la rodilla. El tratamiento analizado frente al placebo consistió en tomar 800 mg de sulfato de condroitina al día durante 3 meses, tratamiento que se repitió otra vez en el mismo año.
Al cado de un año, los individuos que fueron tratados con condroitina sufrían menos dolores y las radiografías indicaban que las lesiones del cartílago habían detenido su progresión. Como en el caso de la glucosamina, el efecto positivo de la condroitina se prolongaba después de terminar el tratamiento. (5)
Además, parece que la glucosamina y la condroitina, tomadas conjuntamente, muestran sinergias que permiten una mayor eficacia.
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Fuentes:
(1) Wegener T : Treatment of patients with arthrosis of hip or knee with an aqueous extract of Devil’s Claw (Harpagophytum procumbens DC.). Phytother Res 2003, 17(10):1165-1172.
(2) Vangsness CT Jr, Spiker W, Erickson J. A review of evidence-based medicine for glucosamine and chondroitin sulfate use in knee osteoarthritis. Arthroscopy. 2009 Jan ; 25(1):86-94. Epub 2008 Sep 30. Review. PubMed PMID: 19111223.
(3) Reginster JY, Deroisy R, Rovati LC, Lee RL, Lejeune E, Bruyere O, Giacovelli G, Henrotin Y, Dacre JE, Gossett C. Long-term effects of glucosamine sulphate on osteoarthritis progression: a randomised, placebo-controlled clinical trial.Lancet 2001 Jan 27;357(9252):251-6.
(4) Pavelka K, Gatterova J, Olejarova M, Machacek S, Giacovelli G, Rovati LC. Glucosamine sulfate use and delay of progression of knee osteoarthritis: a 3-year, randomized, placebo-controlled, double-blind study.Arch Intern Med 2002 Oct 14;162(18):2113-23.
(5) Uebelhart D : Intermittent treatment of knee osteoarthritis with oral chondroitin sulfate : a one-year, randomized, double-blind, multicenter study versus placebo. Osteoarthritis Cartilage. 2004 Apr;12(4):269-76.